Coloca la argolla cuidadosamente en el lóbulo de la oreja.
Verifica que el cierre quede correctamente asegurado.
Para conservar su acabado, evita el contacto directo con perfumes, productos químicos y limpiadores abrasivos.
Después de usarla, límpiala con un paño suave y guárdala en un lugar seco.
Si la perforación presenta irritación o aún está cicatrizando, consulta con un perforador profesional antes de utilizarla.